Clérigos, curas y abades

El clérigo en la aldea gallega es de presencia inevitable. No fueron todos bien vistos, por supuesto, pues de clérigos hubo muchas castas y sus formas de acercarse a los parroquianos fueron bien distintas. Teníamos desde el capellán del pazo, que gastaba esclavina y mantenía la distancia con el populacho, hasta el clérigo más humilde…