Vai lavar a cara, galopín

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Anuncio extraído de la revista “A.C.G. : revista mensual ilustrada del Auto-Aero Club de Galicia” (Años 30)

El aseo personal es otra de esas cosas que han cambiado radicalmente a lo largo de la vida de nuestros mayores de Galicia. Los hábitos de higiene, a falta de un espacio adecuado, eran más bien escasos. Era difícil ducharse a diario cuando en muchos casos no existía ni agua corriente en las casas. Mucho menos calentador de agua caliente. Hasta mediados de siglo las casas se construían sin cuarto de baño. Quien quisiera lavarse lo hacía “por parroquias”, es decir, hoy se lavaba en esta zona, mañana en aquella otra, con una palangana de agua calentada al fuego. Si el tiempo acompañaba estaba el río, pero lógicamente, ni el tiempo acompañaba ni todos tenían un río donde poder asearse.

Recuerdo que mi abuela siempre decía que no lavaran a su nieta demasiado, que el agua era mala para la piel. Y su razón tendría pues hoy en día, los pediatras tampoco recomiendan bañar a diario a los bebés.

En las casas de familias numerosas (la gran mayoría) el día del baño solía ser semanal. Y cuando eso ocurría, el mismo agua donde se bañaban los más pequeños servían para los más mayores. Al final pasaban por el mismo líquido todos los niños de la familia. Sin duda, un gran ejemplo de sostenibilidad de los recursos hídricos.

Yo recuerdo casas que se bañaban los mayores, se bañaban los pequeños y después con esa agua se limpiaba la casa. Como había que ir a buscar el agua a la fuente se aprovechaba hasta la última gota. ||NIEVES FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ (1936, Monforte)

En muchas casas, a falta de cuarto de baño, existían unas trampillas que conectaban con la cuadra, que solía estar en el piso de abajo. De esta forma, podías deshacerte del contenido del orinal sin problemas y contribuir así a las reservas del abono que serviría para fertilizar las tierras pertenecientes a la casa. Otro ejemplo más de sostenibilidad, en este caso, de residuos orgánicos.

Unha vez eu estaba facendo de ventre polo burato que había encima da cuadra e lle caeu á vaca na cabeza. E non souberon nada ata que o irmán foi á corte e veu á vaca. Despois tiráronlle á cabeza un caldeiro de auga.|| DOLORES LÓPEZ LÓPEZ (1945, Ourense)

En el centro de Viveiro, hablando de los cuartos de baño, se generó esta conversación. Es de destacar la anécdota del invitado que se cayó por el agujero que conectaba con la cuadra.

 

Que no se contara con baño en la mayoría de las casas no significa que el invento no existiera ya. Por supuesto que había hoteles con baño, casas con baño y balnearios con baño (como el de la foto), pero durante la primera mitad del siglo XX el baño fue un lujo del que no pudo gozar cualquiera. Un capricho al alcance de una minoría.

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Foto: O Grove. Balneario de la Toja (Pontevedra) Phototypie J.Bienaimé [1901-1950?]